miércoles, 29 de enero de 2014

Mi primera tarta de tres pisos (Caperucita Roja)

¿No os parece que las primeras veces tienen algo especial?

Normalmente las primeras veces no son las mejores, porque aún no sabemos muy bien cómo hacerlo.

La primera vez que andamos, nos caemos...

La primera vez que montamos en bici, no aguantamos muy bien el equilibrio...

La primera vez que escribimos, nuestra letra es irregular...

Y la primera vez que horneamos... (a mí se me hundió el bizcocho ;p)

Pero algo tienen esas primera veces que las recordamos para siempre...porque marcan el inicio de algo.

Así que como esta es la primera entrada donde voy a mostraros un pastel, lo haré con mi primera pastel de pisos.


Me la encargó una amiga para celebrar el primer cumple de su pequeña.

Me dijo que quería que fuera en forma de Caperucita Roja, pero como era para bastante gente le añadí los dos pisos de abajo como si fuera la hierba.


El bizcocho era de chocolate con relleno de buttercream de vainilla.


Toda la tarta es comestible. Las tartas inferiores y el cuerpo de Caperucita son de bizcocho y la carita es de RKT (Rice kripies Treats), todo ello cubierto con fondant.


Espero que os haya gustado!

Pasad un dulce miércoles y no os olvides de sonreír!
Kissitos!!

martes, 28 de enero de 2014

Azúcar en nuestra vida

Según la Wikipedia, se denomina azúcar a la sacarosa, también llamada "azúcar común" o "azúcar de mesa". La sacarosa es un disacárido formado por una molécula de glucosa y una de fructosa, que se obtiene principalmente de la caña de azúcar o de la remolacha.

Podemos encontar azúcar de muchos tipos:

Azúcar Integral: Azúcar de caña que no ha sufrido ninguna transformación, conservando así todas su vitaminas y minerales de origen. De color oscuro, aspecto mojado, muy perfumado (vainilla y regaliz) y con un sabor muy dulce.

Azúcar blanco: Proviene de la caña de azúcar o de la remolacha y es refinado al 100%. Carece casi en su totalidad de vitaminas y sales minerales (99% de sacarosa) y tiene un sabor neutro.

Azúcar moreno (azúcar semirefinado): Azúcar de caña refinado (95% de sacarosa y 5% de sales minerales y materias orgánicas). Debe su color oscuro (ambar o marrón) y aspecto mojado a la melaza que recubre sus granos. Aunque casi carece de vitaminas y sales minerales es muy perfumado gracias a los aromas de ron, vainilla, frutos secos, caramelo, regaliz, etc.

Azúcar glas o glacé: Azúcar molido y en polvo muy, pero que muy fino. Otro tipo de azúcar de grano fino, pero un poquito menos fino, es el azúcar Caster.

Azúcar rubio: Muy parecido al azúcar moreno. Es un azúcar de caña parcialmente refinado, en el que queda un poco de melaza, dándole su color rubio y su perfume.

Azúcar mascabado: Se extrae del refinado del sirope de la remolacha. Es muy perfumado. Puede ser rubio o moreno, según su grado de cocción.

La rapadura: Azúcar integral, granuloso (ya que es de jugo de caña secado) y muy dulce.

La melaza: Sirope espeso y viscoso que proviene del refinado de la caña de azúcar, tras cristalizar el azúcar. Más rica en minerales y vitaminas que el azúcar blanco y menos calórica.

El cultivo de la caña de azúcar se originó, hace miles y miles de años, en el Norte de Bengala, India. De allí se extendió a China y al cercano Oriente. Así fue como las tropas de Alejandro Magno conocieron este dulce manjar, hablaban de una miel que se producía sin necesidad de abejas. 

Más tarde, griegos y romanos también disfrutaban del azúcar pero la conocían como "sal de la India". 

El azúcar llega a Persia, donde se conocen sus primeras referencias escritas tras el asalto al palacio del Rey de Persia. Con la conquista de Egipto por parte de los Árabes, el cultivo de la caña de azúcar pasó de las riberas del Nilo a todo el Norte de África. Los Árabes quedaron fascinados por el azúcar y lo incorporaron como una especia más a su gastronomía. Y fueron ellos, ya en el siglo X, los que introdujeron la caña de azúcar al sur de Europa, llevando su plantación por el sur y levante de la Península Ibérica. 

Durante los siguientes siglos, españoles y portugueses llevaron el cultivo de la caña de azúcar a las Canarias, Azores y Madeira y de aquí al Nuevo Mundo. Colón, en su segundo viaje, ya a finales del s.XV, llenó sus naves de caña de azúcar y la llevó a las Américas. Más tarde los portugueses acercaron la caña de azúcar a Brasil, los franceses a sus colonias del Índico, los holandeses a las Antillas y los españoles a las Filipinas y otras islas del Pacífico. En pleno siglo XVII el azúcar de caña se había extendido por todo el mundo. 

Un siglo después, en 1747, un farmacéutico berlinés, Andreas Sigismund Marggraf, extrajo azúcar, de la misma composición que el de caña, de la remolacha. Nace entonces el cultivo remolachero que se inicia en Prusia y se extiende también por toda Francia. A comienzos del siglo XIX, los principales productores azucareros eran las colonias europeas y su independencia amenazaba el abastecimiento europeo. Por este motivo, Napoleón apostó por el azúcar de remolacha y llevó su cultivo y fabricación por gran parte del continente europeo: Francia, Prusia, Alemania, Austria-Hungría, Rusia, Bélgica y Holanda. A España la producción de remolacha llegó a finales del siglo XIX, coincidiendo con sus rencillas con Cuba, donde desde la primera fábrica de azúcar en Córdoba (1877) se extendió su fabricación por todo el país.

Gracias a todo esto, hoy día podemos encontrar azúcar fácilmente, casi sin salir de casa, en cualquier supermercado.

Y también gracias a esto el azúcar se ha convertido en ingrediente indispensable para mis proyectos reposteros, mi despensa y mi vida.

Así que bienvenidos a la Vida en Azúcar!!


En este blog os iré mostrando mis creaciones de repostería creativa, algunas de mis recetas, trucos y paso a paso.

Pasad un dulce martes y no os olvideis de sonreír!
Kissitos!!